EN AMAR A JESÚS

 

 

Escrito por  E.M. Bounds

Traducido por Lasaro Flores

 En amar a Jesús es anhelar estar con Él. En amar a Jesús es de pensar acercas de Él. En amar a Jesús es de obedecerle, en obedecerle prontamente e implícitamente, no débilmente y repugnantemente. La certeza del cielo es asegurada cuando mantenemos a Jesús en el centro de nuestros corazones, en el centro de nuestras vidas. Él ha de ser el autor del impulso y el deseo, del esfuerzo y la acción. “Y todo lo que hacéis, sea de palabra, ó de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús”. ¿Llegarás al cielo? ¿Qué es Jesús para ti? ¿Te encanta Él? ¿Te atrae Él al cielo? ¿Es de estar con Él que buscas el cielo? ¿Es Él la flor más hermosa en todo su jardín? ¿Es Él el más raro y más precioso de todas sus joyas? ¿Es Él el más dulce de todas sus canciones? ¿Engendra Él los anhelos por sus domicilios felices? ¿El deseo para verlo y estar con Él bate la ambición más profunda de tu alma? Jesús y el cielo son atados juntos.

En amarlo con una devoción apasionada inaudita es el cielo empezado, el cielo continuado, y el cielo terminado. Pablo dice: “Porque yo ya estoy para ser ofrecido, y el tiempo de mi partida está cercano. He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo á mí, sino también á todos los que aman su venida”.

La corona es no sólo personal a él, sino universal, sólo limitado “á todos los que aman su venida”. Aquí no es simplemente el amor para Jesús personalmente, pero el amor para el gran hecho que es de culminar en la gran gloria de Jesús. En “amar su venida” hay la necesidad absoluta de amar Su Persona. El amar Su venida es la prueba de amar a Su Persona. Amamos el hecho porque amamos a la Persona. No somos cargados en amar ninguna teoría u opinión acercas de la manera de Su venida, ni del tiempo, sino el hecho. Permitimos que venga cuando Él quiera, cómo Él quiera, y para qué propósito que Él quiera. Amamos Su venida porque nosotros le amamos. “Sea así. Ven en breve: Señor Jesús”, y trae Tu cielo Contigo.

Referencia: Heaven (El Cielo)  por E.M Bounds