La Clase de Avivamiento que Necesitamos

Por Carlos H. Spurgeon

Traducido por Lasaro Flores

Es bueno para nosotros acercarnos a Dios en la oración. Nuestras mentes se apenan en ver la atención tan pequeña dada a la oración unida por muchas iglesias.

¿Cómo podemos esperar una bendición si somos demasiado holgazanes de pedirlo? ¿Cómo podemos buscar un Pentecostés si nunca nos reunimos unos con otro, en un lugar, para esperar sobre el Señor? Hermanos, nunca veremos mucho cambio para lo mejor en nuestras iglesias hasta que la reunión de oraciones ocupa un lugar más alto en la estima de los cristianos.

Pero ahora que nos hemos reunidos, ¿cómo oraremos? No nos degeneremos en la formalidad, o estaremos muertos mientras pensamos que vivimos. No vamos a vacilarnos por la incredulidad, u oraremos en vano. Ah, ¡por una grande fe con que ofrecer grandes oraciones! 

Hemos estado mezclando la alabanza y la oración juntas como un compuesto delicioso de especias, adaptado para ser presentado sobre el altar de incienso por Cristo nuestro Señor; ¿no podemos ofrecer en este momento alguna petición de gran alcance especial? Me es sugerido que oremos para un avivamiento verdadero y genuino de religión a través del mundo.

Un
Avivamiento Verdadero y Duradero

Estoy contento de cualquier seña de vida, incluso si son febriles y transitorios, y soy lento para juzgar cualquier movimiento bien intentado, pero soy muy temeroso que muchos tal llamados avivamientos a lo largo forjan más daño que bien. Una especie de apostar religioso ha fascinado a muchos hombres, y les ha dado una aversión para el negocio sobrio de la piedad verdadera.

Pero si clavaría las falsificaciones sobre el mostrador, yo no por lo tanto doy menos valor al oro verdadero. No lo permita Dios. Deberá ser deseado más allá de la medida que el Señor enviara un avivamiento verdadero y duradero de la vida espiritual. 

Necesitamos una obra del Espíritu Santo de una clase sobrenatural, poniendo el poder en el predicar de la Palabra, inspirando a todos los creyentes con una energía celestial, y afectando solemnemente los corazones de los descuidados, para que ellos sean volteados a Dios y vivan. Nosotros no seríamos embriagados con el vino del entusiasmo carnal, pero seríamos llenados del Espíritu. Percibiríamos el fuego que desciende de los cielos en contestación a las oraciones fervientes eficaces de hombres justos. ¿No podemos rogar al Señor nuestro Dios para que descubra Su brazo santo en los ojos de toda la gente en este día de declinación y vanidad?  

Doctrina Pasada de Moda

Queremos un avivamiento de doctrina pasada de moda. No sé de una sola doctrina que no está en esta hora estudiosamente socavada por los que debían de ser sus defensores. No hay una verdad que es preciosa al alma que no es ahora negada por ésos cuya profesión es de proclamarla. Para mí es claro que necesitamos un avivamiento del predicar pasado de moda del evangelio como aquel de Whitefield y Wesley.  

Las Escrituras deben ser hechas el fundamento infalible de toda enseñanza; la ruina, la redención y la regeneración de la humanidad deben ser expuestas en términos inconfundibles.

La Piedad Personal

Urgentemente necesitamos un avivamiento de la piedad personal. Esto es, verdaderamente, el secreto de la prosperidad de la iglesia. Cuándo individuos caen de su firmeza, la iglesia es tirada de aquí para allá; cuándo la fe personal es fija, la iglesia permanece verdadera a su Señor.

Es sobre el verdadero santo y espiritual que el futuro de la religión depende en la mano de Dios. Ah, por más varones verdaderamente santos, avivados y llenos del Espíritu Santo, consagrados al Señor y santificados por Su verdad.

Hermanos, cada uno de nosotros debemos vivir si la iglesia es de estar viva; debemos vivir para Dios si esperamos ver el placer del Señor prosperando en nuestras manos. Los hombres santificados son la sal de la sociedad y los salvadores de la raza.  

La Religión Doméstica

Queremos profundamente un avivamiento de la religión doméstica. La familia cristiana era el baluarte de la piedad en los días de los puritanos, pero en estos tiempos malos centenares de familias de cristianos tal llamados no tienen culto de familia, ninguna restricción sobre los hijos crecientes, y ninguna disciplina o instrucción sana. ¿Cómo podemos esperar ver el reino de nuestro Señor avanzar cuando Sus propios discípulos no enseñan Su evangelio a sus propios niños?

Ah, hombres y mujeres cristianos, ¡sean completo en lo que usted hace y sabe y enseña! Permita que sus familias sean entrenadas en el temor de Dios y sean ustedes mismos 'santidad al Señor'; así estará usted firme como una piedra entre las ondas que se encrespan del error y la impiedad que rabian alrededor de nosotros.  

La Fuerza Vigorosa
y Consagrada

Queremos también un avivamiento de la fuerza vigorosa y consagrada. He implorado por la piedad verdadera; yo ahora ruego por uno de los resultados más altos de ello. Necesitamos a santos. Necesitamos mentes amables entrenadas a una forma alta de la vida espiritual por mucha conversación con Dios en la soledad.

Los santos adquieren la nobleza de su recurso constante al lugar donde el Señor se encuentra con ellos. Allí adquieren también aquel poder en la oración que nosotros tanto necesitamos mucho. Ah, ¡que tuviéramos a más hombres como a Juan Knox, cuyas oraciones fueron más terribles a la Reina María que 10.000 hombres! Ah, ¡que tuviéramos más Elías por cuya fe las ventanas de los cielos se cerraron o se abrieron!  

Este poder viene no por un esfuerzo repentino; ¡es el resultado de una vida fiel al Dios de Israel! Si nuestra vida es todo en el público, será una existencia ineficaz, vaporosa y espumosa; pero si tenemos un alto conversar con Dios en lo secreto, seremos poderosos para el bien. El que es un príncipe con Dios tomará el grado alto con los hombres, según de la medida verdadera de la nobleza.

Tenga cuidado de ser un colgadizo; trate de reposar en sus propias paredes de la fe verdadera en el Señor Jesús. ¡Qué ninguno de nosotros caiga en una dependencia baja e indigente en el hombre! Queremos entre nosotros creyentes como esas mansiones de familias sólidas y substanciales que permanecen de generación a generación como señales del país; ningunas telas de lata y yeso, sino edificios construidos sólidamente para soportar toda clima, y desafiando el tiempo mismo.  

Dado un hueste de hombres que son fijos, inamovible, siempre abundando en la obra del Señor, la gloria de la gracia de Dios será manifestada claramente, no sólo en ellos, pero en aquellos alrededor de ellos. ¡El Señor nos envíe un avivamiento de la fuerza consagrada, y de la energía celestial!  

Predique con sus manos si usted no puede predicar con sus lenguas. Cuándo nuestros miembros de iglesia muestran los frutos de la piedad verdadera, pronto tendremos las indagaciones por el árbol que soporta tal cosecha.  

Ah, el reunir de los santos es la primera parte de Pentecostés, y la cosecha de pecadores es el segundo. Empezó con 'sólo una reunión de oración', pero terminó con un bautismo grande de millares de conversos. Ah, ¡que las oraciones de los creyentes pueden actuar como piedras de filón a los pecadores! Ah, ¡que cada reunión de hombres fieles pueda ser un señuelo para atraer a otros a Jesús! Qué muchas almas vuelan a Él porque ven a otros apresurándose en esa dirección.  

'¡Señor, nos volteamos de estos morosos insensatos y pobres a ti mismo, y imploramos por ellos con Tu Espíritu todo-sabio y amable! ¡Señor, voltéalos y ellos serán volteados! ¡Por la conversión de ellos, ore que un avivamiento verdadero haya comenzado esta noche! ¡Permita de esparcirse por todas nuestras casas, y luego de correr de iglesia a iglesia hasta que toda la cristiandad arderá de un fuego que desciende del cielo'!