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Las Lágrimas de Arrepentimiento Traducido por Lasaro |
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No
hay el remar al paraíso a menos sobre la corriente de las
lágrimas de arrepentimiento. Hasta que el pecado sea amargo,
Cristo no será dulce. ¿Por qué son las fuentes del
arrepentimiento impedidas? ¿No saben los pecadores de la tierra
que deben de arrepentirse? ¿No tienen ninguna advertencia?
¿No han levantado los mensajeros fieles de Dios su voz como una
trompeta y clamado a arrepentirse? Pero muchos de estos instrumentos en
el ministerio han sido gastados y han sido desgastados sobre corazones
rocosos. ¿Pensamos
que Dios siempre
aguantará
nuestros
insultos? Algunos se bendicen a sí mismos en que ellos
tienen un acopio de conocimiento, pero ¿para qué es el
conocimiento bueno sin arrepentimiento? Aprender y un corazón
malo es como una cara bonita con un cáncer en el seno. El
conocimiento sin arrepentimiento será una antorcha para encender
el camino al infierno. Las lágrimas arrepentidas pueden ser
comparadas a la mirra, que aunque es amargo en el sabor, tiene un olor
dulce y refresca el espíritu. Así el arrepentimiento,
aunque es amargo en sí mismo, mas es dulce en los efectos. Trae
la paz interna. Debemos
de encontrar tanta amargura en llorar por el pecado como jamás
encontramos el dulzor en cometerlo. Seguramente David encontró
más amargura en el arrepentimiento que jamás él
encontró consuelo en Betsabé. Las lágrimas tienen
cuatro calidades: ellas son húmedas, saladas, calientes, y
amargas. Es verdad de las lágrimas de arrepentimiento, ellos
tienen calor para calentar unas conciencias congeladas; húmedas,
para ablandar unos corazones duros; salados, para sazonar un alma que
decae en el pecado; amargo, para destetarnos del amor del mundo. Y
agregaré una más, ellas son dulces, en que ellas hacen el
corazón que se alegra interiormente. David, que fue el gran
llorador en Israel, era el cantante dulce de Israel. Las penas del
arrepentido son como las penas de una mujer con dolores de parto: “La mujer cuando da a luz, tiene dolor, porque ha
venido su hora; pero después que ha dado a luz un niño,
ya no se acuerda de la angustia, por el gozo de que haya nacido un
hombre en el mundo” ( Presumir
sobre la misericordia de Dios puede ser eternamente fatal. Muchos
chupan veneno de esta flor dulce. Oh, uno dice, "Cristo ha muerto;
Él ha hecho todo por mí; por lo tanto puedo sentarme
quieto y hacer nada". Así ellos chupan la muerte del
árbol de la vida y perecen por un salvador. Así que puedo
decir de la misericordia de Dios, que causa accidentalmente la ruina de
muchos. A causa de la misericordia, algunos presumen y piensan que
pueden seguir pecando. Pero ¿debe la clemencia de un rey hacer a
sus sujetos a rebelar? El salmista dice, “Pero en ti hay perdón, para que seas temido”
(Salmo 130:4) pero no para que puédanos pecar. ¿Pueden esperar los hombres misericordia
provocando la justicia? Dios apenas mostrará a ellos
misericordia a los que pecan porque la misericordia abunda. Muchos
más bien se irán dormidos al infierno que llorando al
cielo. |