¡ESTA MAS CERCA QUE LO QUE PENSAMOS!

“Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, sabed que está cerca, a las puertas” (Mateo 24:33)

Compare con Marcos 13 y Lucas 21. 

Sé que hay varias interpretaciones con respecto a este pasaje; y uno de ellos tiene que ver con la idea que fue cumplido cuando Jerusalén fue destruido en 70 AD; y así, no tiene nada que ver con nosotros hoy en el presente o en el futuro. También, hay el "espiritualizando" de este pasaje; es decir, tenemos que interpretar este pasaje por considerándolo en un sentido "espiritual", y no en un sentido "carnal", es decir tenemos que mirarlo, no tanto como ocurriendo realmente en un sentido "físico y literal", sino que nos relata estas cosas "en el espíritu". Pero cualquier interpretación que uno tenga, tenemos que hacer esta pregunta: ¿Qué quiere decir el Señor Jesús cuando nos dice: “Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, sabed que está cerca, a las puertas” (Mateo 24:33)? ¿Significa Él que “cuando veáis todas estas cosas” es en un sentido literal, o espiritual?

Ahora, mi intención en este artículo no es tanto demostrar, ni para refutar, ninguna interpretación. Mi deseo es de compartir simplemente con usted que yo creo que ¡ESTA MAS CERCA QUE LO QUE PENSAMOS! con respecto a las preguntas que Sus discípulos le preguntaron en el verso 3 de este pasaje: “Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del mundo?” Note la conexión que es hecha entre las 3 preguntas: Habrán ciertas “cosas” que sucederán; y ellas son conectadas también con Su “venida, y del fin del mundo”. Pero también note que es conectado con nuestro texto en que Él nos dice que “cuando veáis todas estas cosas, sabed que está cerca, a las puertas”. En otras palabras, el Señor Jesús nos dice que a cualquier tiempo que comenzáremos a ver “estas cosas” sucediendo antes de nuestros "ojos", podemos “saber” (la palabra griega ginosko significa saber absolutamente) que Su Regreso y el fin del mundo están muy cercas, es decir aún “a las puertas”. Por lo tanto, o sea literalmente o sea espiritualmente, este pasaje tiene que ver con el Regreso del Señor Jesucristo por Su pueblo y el Juicio Final del mundo incrédulo, lo cual sucederá literalmente, y no en un sentido espiritual. ¡Los Redimidos experimentarán la Glorificación mientras los Perdidos experimentarán la Condenación!

Por supuesto, esto no es una pregunta de sentar fechas; porque se nos dice específicamente que “de aquel día, y de aquella hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre” (Marcos 13:32); y en otro lugar se nos dice que “no toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad” (Hechos 1:7). No obstante, nuestro Señor nos dice en nuestro texto que “cuando veáis todas estas cosas, sabed que está cerca, a las puertas”; y ¿qué es lo que podemos “saber” que está cercas sino que es Su “venida, y del fin del mundo”? En otras palabras, el Señor Jesús nos dice que ciertas cosas sucederán antes de Su Regreso por Su pueblo y para juzgar el mundo; y al ver “cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos, y levantad vuestras cabezas, porque vuestra redención está cerca” (Lucas 21:28) el Señor nos dice. Pero también debemos de testificar a los perdidos que “Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora demanda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual ha de juzgar al mundo con justicia, por aquel varón a quien Él designó; dando fe a todos con haberle resucitado de los muertos” (Hechos 17:30, 31). Por lo tanto, al ver todas estas cosas suceder, entonces podemos saber que este día particular se acerca más y más cada día; o como el apóstol Pablo lo pone: “Ahora está más cerca nuestra salvación que cuando creímos” (Romanos 13:11). En otras palabras, cada día que pasa nos traen más cercas al “día…establecido”, ¡el cual es fijo y no cambiará por ninguna razón!

Mientras tanto, el cristiano tiene el privilegio de la Palabra de Dios para estudiar y aprender lo que son “estas cosas” que han de suceder antes que Él regrese por Su pueblo como Él prometió. “Vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo; para que donde yo estoy, vosotros también estéis” (Juan 14:3); y como Pablo se refiere a esto en 2 Tesalonicenses 1:7ff: “Cuando sea revelado del cielo el Señor Jesús con sus ángeles poderosos, en llama de fuego, para cobrar venganza de los que no conocen a Dios, y no obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; los cuales serán castigados con eterna perdición excluidos de la presencia del Señor, y de la gloria de su poder, cuando viniere para ser glorificado en sus santos, y para ser admirado en aquel día en todos los que creen (porque nuestro testimonio ha sido creído entre vosotros)”. Por lo tanto, el creyente "entendido" podrá saber, no tanto la fecha exacta (como hay algunos que anda alrededor poniendo fechas para el Rapto y del Día de Juicio), sino tendrán una comprensión que ese “día” se esta acercando más y más con cada día que pasa. La parábola que el Señor Jesús utilizó en el verso 32 antes de nuestro texto acentúa esto: “De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama enternece, y las hojas brotan, sabéis que el verano está cerca”. Todos nosotros sabemos, o debemos saber por lo menos, que la primavera está aquí cuando las hojas comienzan a brotar y las plantas y los árboles comienzan a abotonar, que el verano sigue. “Así también vosotros”, nos dice el Señor Jesús, “cuando veáis todas estas cosas, sabed que está cerca, a las puertas”.

Así que, ¿qué son algunas de “estas cosas” que debemos de estar buscando si queremos “saber” que el Rapto y el Día del Juicio Final está aún “a las puertas”? Bueno, ¡permíteme sugerir algunas cosas que yo sé ya están ocurriendo en nuestro día! Por supuesto, ellas serán breves y no de mucho detalle; pero por lo menos, optimistamente, por la bendición de Dios, ellas le darán alguna comprensión de lo que el Señor Jesús nos dice con respecto a “estas cosas”. 1) En respuesta a las preguntas de los discípulos, Él los advierte acerca de la seducción y el engaño que sucederá: “Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán Entonces si alguno os dijere: He aquí está el Cristo, o allí, no lo creáis… Así que, si os dijeren: He aquí, está en el desierto, no salgáis: He aquí, en las alcobas, no lo creáis” (Mateo 24:4, 5, 23, 26). Quizás dirá que si alguien viene a usted y reclama ser Jesucristo, usted diría que no lo creería. Sin embargo, considera las multitudes de cristianos profesos que podrían haber dicho la misma cosa y todavía han sido engañados en creer a ésos que reclaman ser Cristo; ¡aún hasta hoy en día! ¡El Señor mismo dijo que ellos a muchos engañarán! Por lo tanto, es imprescindible que “sepamos” QUIEN es “el Cristo, el Hijo del Dios viviente” (Mateo 16:16), y que lo “conocemos” como nuestro Señor y Salvador; de otro modo, si esto no es verdad de nosotros, ¡corremos el riesgo de ser engañados!

Con respecto a esto, 2) vemos el aumento de profetas falsos, o de maestros falsos, en nuestro día. “Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos…Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas; y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuese posible, aun a los escogidos” (vv.11, 24). Sabemos que esto ha sido verdad a través de la historia de la Iglesia, como el apóstol Pablo le dijo a los ancianos de Efeso acerca de ello: “Porque yo sé esto, que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas, para llevar discípulos tras sí” (Hechos 20:29, 30). También, el apóstol Pedro nos advierte: “Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. Y muchos seguirán sus caminos perniciosos, y por causa de ellos el camino de la verdad será blasfemado; y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas, sobre los cuales la condenación ya de largo tiempo no se tarda, y su perdición no se duerme” (2 Pedro 2:1-3). Es importante notar que estos falsos profetas y maestros reclamarán de estar sirviendo al Señor Jesucristo y que ellos son ministros del Evangelio de Cristo; y todavía las doctrinas que ellos estarán enseñando son “cosas perversas” y “herejías destructoras”. ¿Puede atreverse cualquiera en reclamar que esto no es verdad hoy en día? Amados, esta es la "caída”, o la “apostasía” que ya está sucediendo hoy en la Iglesia cristiana profesa en conexión con la revelación del Anticristo: “Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá (ese día del Rapto y del Día del Juicio) sin que antes venga la apostasía, y sea revelado el hombre de pecado, el hijo de perdición" (2 Tesalonicenses 2:3). Por lo tanto, amados, vale más que estemos en la verdad, “como la verdad está en Jesús” (Efesios 4:21); de otro modo, ésos que “no recibieron el amor de la verdad para ser salvos....., Dios les enviará un poder engañoso, para que crean la mentira; para que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, antes se complacieron en la injusticia” (vv.10-12).

Pero luego 3), vemos la persecución del pueblo de Dios. “Entonces os entregarán para ser atribulados, y os matarán; y seréis aborrecidos de todas las naciones por causa de mi nombre. Y entonces muchos se escandalizarán; y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán…porque habrá entonces gran tribulación, cual no ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni jamás habrá” (Mateo 24:9, 10, 21). El pueblo de Dios siempre ha sufrido la persecución y el martirio a través de la historia. Del principio de la Iglesia, los santos han sufrido por Cristo y el Evangelio de los judíos incrédulos, como lee en el libro de Los Hechos, y también del Imperio Romano. Luego leemos acercas de la Época Oscura que trajo la Reformación con la Inquisición siguiente. Usted puede estar seguro de esto: Los santos siempre han sido perseguidos por su fe a través del mundo. Hoy esto es todavía verdad en los países donde el Evangelio del Señor Jesucristo es odiado; y en cualquier lugar donde un creyente será un testigo bravo y fiel a ello. Aún en América estamos comenzando a ver la persecución del pueblo de Dios; y aunque todavía no es al grano del martirio, todavía podemos ver un aumento de oposición al Señor Jesucristo y Su Evangelio. Otra vez, ¿quién puede decir que esto no es verdad? Una cosa puede estar seguro: ¡Se va poner peor! Lo más cercas que se llega al Regreso del Señor Jesucristo, se va poner “peligroso” ser un cristiano verdadero; porque como Pablo dice: “Sabe también esto; que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos…Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús, padecerán persecución” (2 Timoteo 3:1, 12). Estén preparados, amados: “Mas el que perseverare hasta el fin, éste será salvo” (Mateo 24:13).

También, 4) veremos la confusión política y el fenómeno natural que serán vistos como una indicación que se acerca. “Y oiréis de guerras, y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es menester que todo esto acontezca, pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá hambres, y pestilencias, y terremotos en muchos lugares” (vv.6, 7). Es verdad que todas estas cosas han existido a través de la historia, pero no podemos ignorar que el Señor se refiere a estas cosas en respuesta a las preguntas de los discípulos: “Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del mundo?” Por lo tanto, ellas son pertinentes a la intención de este artículo: ¡ESTA MAS CERCA QUE LO QUE PENSAMOS! En otras palabras, estas cosas podrían haber ocurrido en 70 AD en la destrucción de Jerusalén, y también tienen un significado "espiritual", pero no podemos negar que ellas también tienen una aplicación literal. ¡HOY podemos ver las “guerras, y los rumores de guerras” y “nación contra nación, y reino contra reino” con “hambres, y pestilencias, y terremotos en muchos lugares”! Ya ven, amados, Dios está en el control de TODAS LAS COSAS; y Él ha utilizado para Su propósito lo que el Señor Jesús se refiere en estos versos como los medios para traer juicio. Así que, no debemos estar sorprendidos que como estas cosas se aumentan en un sentido global, Dios nos está indicando que necesitamos estar listos por Su venida y el fin del mundo; porque considera lo que Él dice a Su pueblo en Amós 4:12 – “Por tanto, de esta manera haré a ti, oh Israel; y porque te he de hacer esto, prepárate para venir al encuentro de tu Dios, oh Israel.

“Pero aún no es el fin”, dice el Señor: Ellos suceden simplemente para que puédanos “saber que está cerca, a las puertas”. Note lo que Él dice en el verso 8 de este pasaje: “Y todo esto será principio de dolores”. En otras palabras, todas las cosas anteriores mencionadas es como cuando una mujer embarazada comienza sus dolores de parto. Podemos ver que ella está embarazada, pero cuando el tiempo llega para el parto, sus dolores comienzan. Pero cuando más se acerca para que nazca el bebé, sus dolores de parto se aumentan. Lo mismo aquí, amados: Al ver la confusión política y el fenómeno natural alrededor de nosotros, especialmente hoy en día, no sólo podemos ver el "embarazo" de los tiempos, pero ellos también nos muestran que los dolores de parto han comenzado. Lo más cercas se llega al "nacimiento", es decir el Regreso del Señor Jesús y del Juicio, se pondrá peor; ¡podemos ver que se está acercando más y más de un día al otro!  

Otra cosa que veremos es 5), el aumento de la maldad. “Y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará” (v.12). Sabemos que el pecado y la maldad del hombre siempre han existido desde la Caída; y el aumento de ello produjo la Inundación que destruyó el mundo como un Juicio de Dios. “Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le pesó en su corazón. Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra, a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo, porque me arrepiento de haberlos hecho” (Génesis 6:5-7). Esto también será verdad HOY, como lo podemos ver ya sucediendo… que "la iniquidad aumentará". ¡La evidencia es vista por todas partes alrededor de nosotros y en cada área de la sociedad! ¡Aún entre cristianos profesos ha tenido tal efecto que su amor (en este verso es el "amor agape") se ha tan resfriado, no sólo hacia unos al otro, pero también por los perdidos! De hecho, esto es uno de las señas de los últimos días a lo cual Pablo se refiere: “Porque habrá hombres amadores de sí mismos,… amadores de placeres más que amadores de Dios” (2 Timothy 3:2, 4). ¡Cuán verdadero es esto HOY!!!

Ahora, mucho más podría ser dicho con respecto a este pasaje, y con respecto a Marcos 13 y Lucas 21, pero permitimos que sea suficiente para ahora que suficiente ha sido presentado para mostrar que ¡ESTA MAS CERCA QUE LO QUE PENSAMOS! Si sea que uno cree que ya ha sido cumplido en 70 AD, o sea que tenemos que mirarlo en un sentido espiritual, uno NO PUEDE negar que este pasaje es conectado con el Regreso del Señor Jesucristo y el Rapto; y consecuentemente, ¡el fin del mundo! “E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. Y entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; entonces se lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo en las nubes del cielo, con poder y gran gloria. Y enviará a sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro” (vv.29-31). Note que el Señor Jesús dice que “inmediatamente después de la tribulación de aquellos días…”, es decir "directamente, es decir de una vez (o pronto) en el acompañamiento con (o entre) las presiones de ese período…. (Diccionario griego de Strong’s)", el sol, la luna, las estrellas y los poderes del cielo serán afectados. ¿Es literal o es espiritual? ¿Por qué debemos pensar ser inconcebible que todas estas cosas sucedan en una manera literal? ¿Fue el Diluvio en un sentido espiritual? ¿O fue la destrucción de Sodoma y de Gomorra espiritual? ¿Qué tal cuando la tierra se abrió para tragarse a Coré y el Señor envía el fuego de los cielos para destruir a todos los rebeldes con él (Números 16:31-35)?

Hay muchos casos en la Palabra de Dios donde Él utilizó estas cosas en una manera literal para traer el juicio sobre la tierra; o para manifestar, por lo menos, Su poder soberano sobre ellos para Su gloria. Pero note que estas cosas en Mateo también son relacionadas con las de Apocalipsis 6: “Y miré cuando Él abrió el sexto sello, y he aquí fue hecho un gran terremoto; y el sol se hizo negro como un saco de cilicio, y la luna se volvió como sangre; y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como caen los higos verdes de la higuera cuando es sacudida por un fuerte viento. Y el cielo se apartó como un pergamino que es enrollado; y toda montaña y toda isla fue movida de su lugar. Y los reyes de la tierra, y los magistrados, y los ricos, y los capitanes, y los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de las montañas; y decían a las montañas y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de Aquél que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie” (vv.12-17)? ¿Son ellas literales o espirituales? Bueno, yo lo dejo para que usted lo interpreta como usted quiera, pero una cosa yo sé: Nuestro pasaje para nuestro texto para este artículo lo hace muy claro que todas estas cosas precederán el Regreso del Señor y el Rapto; y como ellas sucedan, y entonces (es decir, en el tiempo que estas cosas sucedan – Diccionario griego de Strong’s ) aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; entonces se lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo en las nubes del cielo, con poder y gran gloria. Y enviará a sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro”.

Así que, o sea literalmente o sea espiritualmente, yo creo que mucho de lo que nos es relatado en este pasaje ya está sucediendo; y las podemos ver literalmente según nuestro texto: “Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, sabed que está cerca, a las puertas” (Mateo 24:33). Pero luego, amados, si las consideramos "espiritualmente", yo también puedo decir que ellas están sucediendo antes de nuestros "ojos espirituales", si el Señor ha sido complacido para abrirlos. No obstante, creo que podemos decir con toda certeza que ¡ESTAMOS MAS CERCA QUE LO QUE PENSAMOS! Al escudriñar las Escrituras, y luego mirar alrededor de nosotros a lo que esta sucediendo, entonces necesitamos levantar los ojos hacia al cielo porque nuestra redención se acerca; y ¡yo creo que está MUY CERCAS!!! Es cierto que será un día glorioso para los elegidos; pero ¡oh! Vamos a recordar que “es menester que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, ya sea bueno o sea malo” (2 Corintios 5:10). El Señor Jesús nos dice: “Y mirad por vosotros, que vuestros corazones no sean cargados de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día. Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra. Velad, pues, orando en todo tiempo, que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que han de venir, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre” (Lucas 21:34-36). Mi oración es que Dios ordene las nubes que lluevan una vez más sobre Su pueblo y nos envíe un Avivamiento y Despertamiento Espiritual para que estemos preparados para encontrar nuestro Dios. ¡Qué Él lo haga en el Nombre de nuestro Señor y el Salvador precioso Jesucristo! Amén.