POR QUÉ NECESITAMOS
AVIVAMIENTO
(Escrituras Seleccionadas)
Por Lasaro
+++++
Sea cada
vez más soy convencido que necesitamos, como la Iglesia profesa
del Señor
Jesucristo, ser avivados, ser renovados,
ser restaurados y ser reformados,
que creo son los cuatro elementos que consisten en el Avivamiento
verdadero.
Pero por eso, yo no significo a un Avivamiento general ni mundial, que
es
realmente mi deseo, pero desde que las Escrituras no parecen indicar
que habrá
uno como antaño; no obstante, si Dios no interviene a favor de
Su pueblo, temo que
habrán multitudes en las iglesias que al último, a pesar
de su "profesión
de fe"; o como es practicado tan comúnmente hoy en 'hacer una
decisión
para Cristo', se encontrarán a sí mismos ser como esos
mencionados en Mateo
7:21-23. El Señor Jesús mismo dice que no cada uno que lo
llama "Señor, Señor, entrará en el
reino de
los cielos, sino el que hace la voluntad de (su) Padre que está
en el cielo”
(v.21). Mas allí habrán muchos "cristianos" profesos que
tratarán justificarse
a sí mismos por lo que hicieron en el Nombre de Jesús: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en
tu nombre, y en tu nombre echamos
fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?”
(v.22). Pero note
lo que el Señor les dice: "Y
entonces les protestaré: Nunca os conocí; apartaos de
mí, obradores de maldad”
(v.23). Esto me dice, amados, que hay muchos que profesan el Nombre y
la Vida
de Cristo y están todavía muertos, es decir
"espiritualmente"
(Apocalipsis 3:1). ¡A menos que Dios de Su gracia haga algo para
tantos
reincidentes y "cristianos" muertos, ellos entrarán en una
eternidad
sin Cristo!
Al mirar alrededor
de mí y ver tantos cristianos profesos en que no parecen
preocuparse por su
bienestar espiritual y están contentos con la manera que ellos
viven en este
mundo malvado, me hace temblar en pensar que a menos que Dios mande a
las nubes
a llover lluvias de bendiciones sobre ellos, como antaño a Su
pueblo
reincidente, ellos se encontrarán a sí mismos sin la
esperanza de gloria en ellos,
que es Jesucristo (Colosenses 1:27). Aunque sea muy verdad que el
pueblo de
Dios "será salvo en Jehová con
salvación eterna” (Isaías 45:17), mas tiene que
ser confirmado "con corazón sincero, en plena
certidumbre de fe” (Hebreos 10:22), que tiene que ser
testificado por el
Espíritu Santo a, o con, nuestro espíritu, según
Romanos 8:16 – "El Espíritu mismo da
testimonio a
nuestro espíritu que somos hijos de Dios”.
¿Por
qué necesitamos avivamiento? Bueno, precisamente porque así como
una planta que no ha sido regada y alimentada comienza a marchitarse, y
si algo
no es hecho para corregir esta condición peligrosa a la planta,
se morirá finalmente,
puede ser dicho que si un cristiano profeso reincidido no es avivado, podría resultar fatal a
ellos. Ahora, no me entienda
mal: Yo no digo que un cristiano verdadero puede perder su
salvación; pero lo
que digo es que aquí está uno que profesa ser cristiano,
mas ha reincidido; y
si continúan en esa condición sin experimentar
avivamiento, hay definitivamente
el peligro que no tienen la Vida de Cristo en ellos y están
espiritualmente
muertos. Pero aquí está el problema con respecto a la
reincidencia: Para uno
estar en una condición reincidida, es de estar desprovisto de la
certeza de
salvación; porque sería imposible para uno estar viviendo
en el pecado y en la
rebelión a Dios, y reclamar pertenecer a Dios; "Porque
si vivís conforme a la carne, moriréis, mas si por el
Espíritu hacéis morir las obras de la carne,
viviréis… Más vosotros no estáis
en la carne, sino en el Espíritu, si es que el Espíritu
de Dios mora en
vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, el tal no
es de Él”
(Romanos 8:13, 9). Por lo tanto, el Avivamiento son los medios por los
cuales
Dios traerá a uno de los Suyos para atrás a la Vida del
Espíritu; porque el
Avivamiento es para uno que ya tiene el Espíritu de Dios en
ellos pero debido a
la reincidencia, Él ha sido apagado en sus vidas. En otras
palabras, el Avivamiento
demuestra que un cristiano reincidido es un cristiano verdadero;
mientras que
si no son avivados, no había vida para ser avivada.
¿Por
qué necesitamos avivamiento? Piense de esto: ¿Qué puede hacer una
planta que se está marchitando y muriendo para regarse a
sí misma?
¡Absolutamente nada! ¡O uno tiene que regar la planta; o
tiene que llover! ¡Un
reincidente no puede hacer nada para el auto-avivamiento! Aún en
el caso que un
reincidente reconoce el estado espiritual en que está, a pesar
de todo que
quizás hagan para experimentar el avivamiento, ¡ellos NO
PUEDEN avivarse a sí
mismos! El principio indicado por el Señor Jesús mismo
cuando dijo: "Porque sin mí nada podéis
hacer"
(
¿Por
qué necesitamos avivamiento? Cuando esto ocurre en la vida de
una iglesia; es decir en particular, en las vidas de cristianos
profesos, una
cosa definida sucederá: ¡Separará el verdadero
del falso! Después de que algún
tiempo haya pasado, nunca falta que después de largo tiempo los
cristianos volverán
a un "andar común" de cristiandad; es decir, notará un
reflujo bajo
de "espiritualidad" y mucha "carnalidad", aún en los
miembros más "espirituales" de la iglesia. Puede ser dicho
aún que la
atmósfera de la iglesia faltará del calor y el fervor del
Espíritu Santo y un
frío del amor hacia el uno al otro, pero especialmente hacia al
Señor; porque
ellos "han dejado (su) primer amor”
(Apocalipsis 2:4). Pero deje que Dios envíe avivamiento; y
habrá
definitivamente una diferencia en las vidas de la gente. Esos que
experimentan
un avivamiento verdadero enviado por Dios
manifestarán TAL quebrantamiento de corazón y
contrición de espíritu, y de un
arrepentimiento de pecado que uno pensaría que ellos no
habían estado salvos en
el primer lugar. ¡Ahora la oración y la Palabra de Dios
llegan a ser una
delicia para ellos que no pueden conseguir suficiente de ellas! Pero
luego, oh,
¡cuánto quieren hablar del Señor y de lo que ha
hecho para ellos! Mientras antes
estaban contentos venir a la casa de Dios una vez a la semana, ahora
quieren
estar allí cada vez que las puertas están abiertas.
¡Los corazones están tan
llenos de amor que ellos no pueden aguantarse sino amar a los hermanos,
inclusive al perdido! ¡Su cambio es de tal magnitud que queda
patente que Dios
los ha tocado con un avivamiento poderoso! O Dio, haz lo mismo conmigo
y con Tu
pueblo por todas partes por amor de Cristo. Amén.
Por el otro
lado, amados, también puede haber lo que es llamado un avivamiento falso. Este tipo de avivamiento (?) es uno
que es
producido por el hombre y sus métodos; o aún por
Satanás mismo, como la cizaña
que crece junto con el trigo (compare Mateo 13:24-30). ¡Pero la
cosa triste de
tal avivamiento es que es básicamente
emocional y en su mayor parte de sentimientos!
Mas el peligro aquí está en
que las emociones y los sentimientos generalmente se van en pasada
simplemente
porque la gracia de Dios no fue implicada en ellos. Oh, parecerá
que han sido avivados porque ellos quizás
actúen como
si han sido avivados de primera
mirada, pero faltarán esas cosas mencionadas anteriormente que
ocurrirán en el
avivamiento verdadero. De hecho, nosotros quizás no podamos
conocer la
diferencia a menos que nosotros mismos hemos experimentado el avivamiento verdadero y así ser
capacitados a ver que "la tierra que
bebe la lluvia que muchas veces cae sobre ella, y produce hierba
provechosa a
aquellos por los cuales es labrada, recibe bendición de
Dios” mientras
aquella "que produce espinos y
abrojos es reprobada, y cercana a ser maldecida; y su fin es el ser
quemada”,
es decir, ésos que no tienen la gracia de Dios para avivarlos
(Hebreos 6:7, 8).
¿Por
qué necesitamos avivamiento? Necesitamos avivamiento, amados,
porque si nos quedamos en un estado reincidido, corremos peligro que
Dios nos
quite de un lado; es decir, Él apagará la luz con la cual
debemos estar brillando
como testigos del Señor Jesucristo y Su Evangelio. Esta
advertencia fue dada a
la iglesia de Éfeso (Apocalipsis 2:1-7). El Señor los
acusa de haber "dejado (su) primer amor” (v.4);
o
como la palabra "dejado” significa
de enviar de, o afuera de ellos.
¿Puede imaginarse un cristiano haciendo eso? Bueno,
un reincidente lo puede hacer; porque en apartarse de Él como su
“primer amor”, en esencia
le dicen a Él, "Vete, no necesitamos Tu
amor". Alguien quizás dirá que esto es demasiado duro.
Creo que no; porque
note que si esto es verdad de cualquiera de nosotros, el Señor
dice que debemos
de arrepentirnos o Él "vendrá
pronto…, y quitará (nuestro) candelero de su lugar, si no
hubiéramos
arrepentido” (v.5). No se equivoque, pueblo de Dios, nuestro
Dios es un Dios
celoso; "Porque el Dios celoso,
Jehová tu Dios, en medio de ti está; no sea que se
encienda el furor de Jehová
tu Dios contra ti, y te destruya de sobre la faz de la tierra” (Deuteronomio
6:15). ¡La reincidencia es un pecado muy grave en cuanto a Dios;
porque es de apartarse
de Él y rebelarse contra Él! Oh, ¡cómo
debemos de exclamar por un avivamiento
antes que sea demasiado tarde! ¿Amén?
Por último,
a lo menos por ahora, ¿por qué
necesitamos avivamiento? La reincidencia, oh pueblo querido de
Dios, no es
sólo vivir en el pecado, pero también gozándonos
realmente en el pecado. En
este tipo de condición espiritual, nos podemos engañar en
pensar que aunque
admitiremos que las cosas no están como deben de estar en
nuestra relación con
el Señor, podemos tener una confianza falsa que todavía
estamos andando con el
Señor. ¿En verdad piensa usted que el Señor
tendrá comunión con nosotros en nuestro
pecado? La comunión con el Señor significa que usted
está andando de acuerdo
con Él; o como Amós lo pone: “¿Andarán
dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?” (3:3).
Además, el apóstol
Amados,
sería insensatez de nuestra parte pensar que hoy no hay
necesidad de
avivamiento. Si no podemos ver la condición espiritual de la
cristiandad profesa
de hoy, entonces tenemos que decir que estamos totalmente ciegos a la
seriedad
de la situación. Mire la mundanería y la sensualidad de
tantos que profesan el
Nombre de Cristo; escuche lo que es predicado y es enseñado que
tiene que ser
llamado herejía y aún más gravemente,
apostasía. Si alguno tiene la penetración
espiritual el tamaño de una semilla de mostaza, ellos tienen que
admitir que el
Evangelio verdadero de Jesucristo ya no es proclamado. Oh, pueblo de
Dios, hay
muchas, muchas señales que pueden ser mostrados que tenemos una
cristiandad muy
reincidida hoy en día. Uno de ellos es, por supuesto, la falta
del poder y la
influencia de los cristianos en el mundo. Es triste decir que el mundo
nos
considera tan sólo como una "religión"; porque ellos no
ven la
grandeza de nuestro Dios y Salvador Jesucristo en nuestras vidas y en
las
iglesias. Empiece a orar, aún en este momento, pueblo de Dios,
si usted se
preocupa, que Dios se mostrará una vez más ser fiel a
nuestras oraciones como
ha hecho tantos otros tiempos cuando Su pueblo han orado por un
Avivamiento; y
que Él hará esto para Su gloria, para exaltar al
Señor Jesucristo y para
magnificar Su Gracia. Amén.