POR QUÉ NECESITAMOS AVIVAMIENTO

(Escrituras Seleccionadas)

Por Lasaro Flores

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Sea cada vez más soy convencido que necesitamos, como la Iglesia profesa del Señor Jesucristo, ser avivados, ser renovados, ser restaurados y ser reformados, que creo son los cuatro elementos que consisten en el Avivamiento verdadero. Pero por eso, yo no significo a un Avivamiento general ni mundial, que es realmente mi deseo, pero desde que las Escrituras no parecen indicar que habrá uno como antaño; no obstante, si Dios no interviene a favor de Su pueblo, temo que habrán multitudes en las iglesias que al último, a pesar de su "profesión de fe"; o como es practicado tan comúnmente hoy en 'hacer una decisión para Cristo', se encontrarán a sí mismos ser como esos mencionados en Mateo 7:21-23. El Señor Jesús mismo dice que no cada uno que lo llama "Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de (su) Padre que está en el cielo” (v.21). Mas allí habrán muchos "cristianos" profesos que tratarán justificarse a sí mismos por lo que hicieron en el Nombre de Jesús: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?” (v.22). Pero note lo que el Señor les dice: "Y entonces les protestaré: Nunca os conocí; apartaos de mí, obradores de maldad” (v.23). Esto me dice, amados, que hay muchos que profesan el Nombre y la Vida de Cristo y están todavía muertos, es decir "espiritualmente" (Apocalipsis 3:1). ¡A menos que Dios de Su gracia haga algo para tantos reincidentes y "cristianos" muertos, ellos entrarán en una eternidad sin Cristo! 

Al mirar alrededor de mí y ver tantos cristianos profesos en que no parecen preocuparse por su bienestar espiritual y están contentos con la manera que ellos viven en este mundo malvado, me hace temblar en pensar que a menos que Dios mande a las nubes a llover lluvias de bendiciones sobre ellos, como antaño a Su pueblo reincidente, ellos se encontrarán a sí mismos sin la esperanza de gloria en ellos, que es Jesucristo (Colosenses 1:27). Aunque sea muy verdad que el pueblo de Dios "será salvo en Jehová con salvación eterna” (Isaías 45:17), mas tiene que ser confirmado "con corazón sincero, en plena certidumbre de fe” (Hebreos 10:22), que tiene que ser testificado por el Espíritu Santo a, o con, nuestro espíritu, según Romanos 8:16 – "El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu que somos hijos de Dios”. 

¿Por qué necesitamos avivamiento? Bueno, precisamente porque así como una planta que no ha sido regada y alimentada comienza a marchitarse, y si algo no es hecho para corregir esta condición peligrosa a la planta, se morirá finalmente, puede ser dicho que si un cristiano profeso reincidido no es avivado, podría resultar fatal a ellos. Ahora, no me entienda mal: Yo no digo que un cristiano verdadero puede perder su salvación; pero lo que digo es que aquí está uno que profesa ser cristiano, mas ha reincidido; y si continúan en esa condición sin experimentar avivamiento, hay definitivamente el peligro que no tienen la Vida de Cristo en ellos y están espiritualmente muertos. Pero aquí está el problema con respecto a la reincidencia: Para uno estar en una condición reincidida, es de estar desprovisto de la certeza de salvación; porque sería imposible para uno estar viviendo en el pecado y en la rebelión a Dios, y reclamar pertenecer a Dios; "Porque si vivís conforme a la carne, moriréis, mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis… Más vosotros no estáis en la carne, sino en el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, el tal no es de Él” (Romanos 8:13, 9). Por lo tanto, el Avivamiento son los medios por los cuales Dios traerá a uno de los Suyos para atrás a la Vida del Espíritu; porque el Avivamiento es para uno que ya tiene el Espíritu de Dios en ellos pero debido a la reincidencia, Él ha sido apagado en sus vidas. En otras palabras, el Avivamiento demuestra que un cristiano reincidido es un cristiano verdadero; mientras que si no son avivados, no había vida para ser avivada.

¿Por qué necesitamos avivamiento? Piense de esto: ¿Qué puede hacer una planta que se está marchitando y muriendo para regarse a sí misma? ¡Absolutamente nada! ¡O uno tiene que regar la planta; o tiene que llover! ¡Un reincidente no puede hacer nada para el auto-avivamiento! Aún en el caso que un reincidente reconoce el estado espiritual en que está, a pesar de todo que quizás hagan para experimentar el avivamiento, ¡ellos NO PUEDEN avivarse a sí mismos! El principio indicado por el Señor Jesús mismo cuando dijo: "Porque sin mí nada podéis hacer" (Juan 15:5), es tan aplicable al avivamiento como cualquier otra cosa en la vida del cristiano. Así como el Señor mandó a las nubes no llover en Isaías 5:6, Él tiene que "hacer descender la lluvia en su tiempo” para que sean “lluvias de bendición” (Ezequiel 34:26) de avivamiento para Su pueblo. Tenemos que también recordar que un reincidente, que aún como creyente verdadero del Señor Jesús, por la reincidencia se han puesto a sí mismos bajo del poder del pecado y de Satanás. A menos que Dios de Su gracia venga a librarnos de ellos, estamos totalmente incapaces de hacer algo de nosotros mismos; y desde que esto es verdad en cada aspecto de nuestro andar con nuestro Salvador, ¡cuánto mucho más es esto verdad en nuestras reincidencias! La gracia, amados, es el centro de atención en nuestro avivamiento, puesto que es el "favor inmerecido" de Dios de NO dejarnos en nuestro estado rebelde, ¡lo cual nosotros justamente merecemos de ser dejados en ello!

¿Por qué necesitamos avivamiento? Cuando esto ocurre en la vida de una iglesia; es decir en particular, en las vidas de cristianos profesos, una cosa definida sucederá: ¡Separará el verdadero del falso! Después de que algún tiempo haya pasado, nunca falta que después de largo tiempo los cristianos volverán a un "andar común" de cristiandad; es decir, notará un reflujo bajo de "espiritualidad" y mucha "carnalidad", aún en los miembros más "espirituales" de la iglesia. Puede ser dicho aún que la atmósfera de la iglesia faltará del calor y el fervor del Espíritu Santo y un frío del amor hacia el uno al otro, pero especialmente hacia al Señor; porque ellos "han dejado (su) primer amor” (Apocalipsis 2:4). Pero deje que Dios envíe avivamiento; y habrá definitivamente una diferencia en las vidas de la gente. Esos que experimentan un avivamiento verdadero enviado por Dios manifestarán TAL quebrantamiento de corazón y contrición de espíritu, y de un arrepentimiento de pecado que uno pensaría que ellos no habían estado salvos en el primer lugar. ¡Ahora la oración y la Palabra de Dios llegan a ser una delicia para ellos que no pueden conseguir suficiente de ellas! Pero luego, oh, ¡cuánto quieren hablar del Señor y de lo que ha hecho para ellos! Mientras antes estaban contentos venir a la casa de Dios una vez a la semana, ahora quieren estar allí cada vez que las puertas están abiertas. ¡Los corazones están tan llenos de amor que ellos no pueden aguantarse sino amar a los hermanos, inclusive al perdido! ¡Su cambio es de tal magnitud que queda patente que Dios los ha tocado con un avivamiento poderoso! O Dio, haz lo mismo conmigo y con Tu pueblo por todas partes por amor de Cristo. Amén.

Por el otro lado, amados, también puede haber lo que es llamado un avivamiento falso. Este tipo de avivamiento (?) es uno que es producido por el hombre y sus métodos; o aún por Satanás mismo, como la cizaña que crece junto con el trigo (compare Mateo 13:24-30). ¡Pero la cosa triste de tal avivamiento es que es básicamente emocional y en su mayor parte de sentimientos! Mas el peligro aquí está en que las emociones y los sentimientos generalmente se van en pasada simplemente porque la gracia de Dios no fue implicada en ellos. Oh, parecerá que han sido avivados porque ellos quizás actúen como si han sido avivados de primera mirada, pero faltarán esas cosas mencionadas anteriormente que ocurrirán en el avivamiento verdadero. De hecho, nosotros quizás no podamos conocer la diferencia a menos que nosotros mismos hemos experimentado el avivamiento verdadero y así ser capacitados a ver que "la tierra que bebe la lluvia que muchas veces cae sobre ella, y produce hierba provechosa a aquellos por los cuales es labrada, recibe bendición de Dios” mientras aquella "que produce espinos y abrojos es reprobada, y cercana a ser maldecida; y su fin es el ser quemada”, es decir, ésos que no tienen la gracia de Dios para avivarlos (Hebreos 6:7, 8).

¿Por qué necesitamos avivamiento? Necesitamos avivamiento, amados, porque si nos quedamos en un estado reincidido, corremos peligro que Dios nos quite de un lado; es decir, Él apagará la luz con la cual debemos estar brillando como testigos del Señor Jesucristo y Su Evangelio. Esta advertencia fue dada a la iglesia de Éfeso (Apocalipsis 2:1-7). El Señor los acusa de haber "dejado (su) primer amor” (v.4); o como la palabra "dejado” significa de enviar de, o afuera de ellos. ¿Puede imaginarse un cristiano haciendo eso? Bueno, un reincidente lo puede hacer; porque en apartarse de Él como su “primer amor”, en esencia le dicen a Él, "Vete, no necesitamos Tu amor". Alguien quizás dirá que esto es demasiado duro. Creo que no; porque note que si esto es verdad de cualquiera de nosotros, el Señor dice que debemos de arrepentirnos o Él "vendrá pronto…, y quitará (nuestro) candelero de su lugar, si no hubiéramos arrepentido” (v.5). No se equivoque, pueblo de Dios, nuestro Dios es un Dios celoso; "Porque el Dios celoso, Jehová tu Dios, en medio de ti está; no sea que se encienda el furor de Jehová tu Dios contra ti, y te destruya de sobre la faz de la tierra” (Deuteronomio 6:15). ¡La reincidencia es un pecado muy grave en cuanto a Dios; porque es de apartarse de Él y rebelarse contra Él! Oh, ¡cómo debemos de exclamar por un avivamiento antes que sea demasiado tarde! ¿Amén? 

Por último, a lo menos por ahora, ¿por qué necesitamos avivamiento? La reincidencia, oh pueblo querido de Dios, no es sólo vivir en el pecado, pero también gozándonos realmente en el pecado. En este tipo de condición espiritual, nos podemos engañar en pensar que aunque admitiremos que las cosas no están como deben de estar en nuestra relación con el Señor, podemos tener una confianza falsa que todavía estamos andando con el Señor. ¿En verdad piensa usted que el Señor tendrá comunión con nosotros en nuestro pecado? La comunión con el Señor significa que usted está andando de acuerdo con Él; o como Amós lo pone: “¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?” (3:3). Además, el apóstol Juan nos dice: "Si decimos que tenemos comunión con Él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; mas si andamos en luz, como Él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado” (1 Juan 1:6, 7). Ahora, la iglesia de Laodicea en verdad tenía un caso muy severo de reincidencia en que habían arrojado al Señor; y tenga en cuenta, ¡la Cabeza de la Iglesia!, fuera de sus puertas. Esto es visto en Apocalipsis 3:20 – "He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo". Note que el Señor está fuera de la puerta sonando en ella; por lo tanto, ¡actualmente Él no está en comunión con cualquiera de ellos! ¡La reincidencia previene eso! Mas todavía Él invita que si alguno oye Su voz, y abre la puerta, Él entrará y tendrá una vez más comunión con ellos. Digo, 'una vez más', porque antes de reincidir, podemos asumir que ambos tenían comunión. El avivamiento verdadero puede restaurar esa relación. Oh, ¡me pregunto cuántos en las iglesias en este momento están contentos con su religiosidad mientras el Señor está afuera! Qué se nos dé gracia para que puédanos abrir la puerta para que Él entre y nos llene con Su Santo Espíritu en avivamiento. Amén.

Amados, sería insensatez de nuestra parte pensar que hoy no hay necesidad de avivamiento. Si no podemos ver la condición espiritual de la cristiandad profesa de hoy, entonces tenemos que decir que estamos totalmente ciegos a la seriedad de la situación. Mire la mundanería y la sensualidad de tantos que profesan el Nombre de Cristo; escuche lo que es predicado y es enseñado que tiene que ser llamado herejía y aún más gravemente, apostasía. Si alguno tiene la penetración espiritual el tamaño de una semilla de mostaza, ellos tienen que admitir que el Evangelio verdadero de Jesucristo ya no es proclamado. Oh, pueblo de Dios, hay muchas, muchas señales que pueden ser mostrados que tenemos una cristiandad muy reincidida hoy en día. Uno de ellos es, por supuesto, la falta del poder y la influencia de los cristianos en el mundo. Es triste decir que el mundo nos considera tan sólo como una "religión"; porque ellos no ven la grandeza de nuestro Dios y Salvador Jesucristo en nuestras vidas y en las iglesias. Empiece a orar, aún en este momento, pueblo de Dios, si usted se preocupa, que Dios se mostrará una vez más ser fiel a nuestras oraciones como ha hecho tantos otros tiempos cuando Su pueblo han orado por un Avivamiento; y que Él hará esto para Su gloria, para exaltar al Señor Jesucristo y para magnificar Su Gracia. Amén.