Las
Oraciones del
Año Nuevo, del diario
de Ruth
Bryan
De Grace Gems
TRADUCIDO
POR LASARO
1830
– Que se agrade, estimado Señor, de concederme durante el
año
presente -- más de Su presencia amable, más ternura de
conciencia y temor de
ofenderle; más humildad, más fe fuerte, y la más
lealtad entera a Su causa. Capacítame
en dejar mis intereses temporales enteramente contigo, para andar por
la fe, en
tener mi tesoro en el cielo, y para manifestar por mi conducta -- que
soy Tu
discípulo. No me dejes hacerme frío ni tibio -- pero que
pueda despojarme “de todo peso, y del pecado que me
asedia, y
corra con paciencia la carrera que tengo por delante, puestos los
ojos en Jesús”.
Amén".
1832
- "Aquí levanto mi Ebenezer". Hasta aquí el Señor
me ha
traído. Aunque el pasado ha sido un año de transgresiones
y reincidencias
multiplicadas, yo confío, por Su misericordia abundante, mi
rostro es todavía
hacia Sión, y que mi deseo predominante es de ser dedicado
enteramente a Su
servicio. Tómeme, más estimado Señor, y
fórmeme para Su propia gloria. Yo
siento mucha debilidad corporal. Oh, ¡que por las grietas de este
tabernáculo
frágil, yo pueda ver algunas de las glorias del mundo eterno!
1840
- Cristo más estimado y precioso, ¡yo no había
pensado ver otro día
de Año Nuevo -- sino esperaba antes de ahora -- de haberte visto
cara a cara!
Como él de antepasado, que fue poseído de una
legión de demonios, te rogaba que
él pudiera estar contigo. Pero por una temporada, te ha parecido
bien de
retener la respuesta completa a mi petición. “¡Sea
hecha Tu voluntad!” ¡Glorifícate
en mí, y sed mucho, tanto conmigo, hasta cuando digas,
"Levántate, amor
mío, y vente," para estar conmigo para siempre! Yo deseo muy
humildemente
e incondicionalmente, en Tu propia fuerza, en rendirme a Tu
disposición Divina –
todo lo tengo y soy, y para perder continuamente mi deseo y voluntad,
en la
Tuya. ¡Colocaría a Tus pies toda criatura y todo creado
bueno, con cada mal
aparente -- y abrazarte a Ti, mi Jesús, como mi gozo, la
porción, la felicidad,
la sabiduría, la fuerza, la paz -- sí, mi todo en todo --
para el año venidero,
o tanto de ello como yo viva sobre la tierra; y entonces, como mi
porción alegre
y feliz por la eternidad! ¡Oh, dirígeme, Santo Consolador,
más en Cristo -- y
fuera de MI MISMO! He tenido mucha de bendición -- pero yo
anhelo y oro por
más; en el nombre de Jesús. Engrandece más mis
esperanzas, te lo ruego -- y más
recibiré. “Señor, auméntanos la
fe”.
1842
– Cristo precioso, vengo con una grande petición para 1842
(2009):
es que si Tu seas “el Alfa y la Omega”
de ella. ¿No dices Tu, "Pide lo que Yo te daré”? ¡Tu mismo, Señor! Tu mismo te has dado muy
benditamente a mí. Pero
hallo la libertad dulce para rogarte el más desplegar, el
revelar, y el abrir
de Tu persona gloriosa, de Tu obra admirable, y el amor inigualable, de
lo que
ha tenido hasta ahora; y también el más perder y el
pisotear de MI MISMO -- que
pueda ser perdido en Tu plenitud, y olvidado y abandonado en Tus
glorias de
alma-absorbentes. ¡Oh! levántame más alto,
atráeme más cercas, que pueda morir
diariamente, y Tu vivir en mí más manifiestamente. Yo de
todo me entrego a Ti,
para vivir en Ti, para vivir para Ti, cada vez más que hasta
ahora, y eso por
el poder del Espíritu que reposa en mí. Te pido
humildemente que lo mío pueda ser
una porción grande y aumentadora; que, bajo nuevos ungimientos,
Tu, más bello
Jesús, puedas ser más completamente conocido, más
amado, más servido; porque es
a Ti que el Espíritu Santo guía, de Ti que Él
testifica.
Oh,
¡haz este año uno lleno, rico y grande! Tú siendo
más honrado en mí,
y yo perdido más en Ti, y hecho una bendición aumentadora
a Tu pueblo amado.
¡Un Ebenezer por Tus misericordias pasadas me convienen; grandes
y magníficas
han sido Tus otorgamientos; generosos y constantes Tus favores a
mí – un pobre
nada sin valor! “¡Bendice, alma mía, a
Jehová -- y todo que está dentro de mí, bendice Su
nombre santo!”