De un tratado por Jonathan Edwards intitulado:

 

Una Tentativa Humilde para Promover el Acuerdo y la Unión del Pueblo de Dios a través del Mundo en la Oración Extraordinaria Para un Avivamiento De Religión Y El Adelantamiento Del Reino de Dios En el Mundo, según las Promesas Bíblicas Y Profecías De Los Últimos Tiempos. http://www.church-systems.com/UnitingInPrayerForRevival.htm

 

Traducido por Lasaro Flores

El Poder de la Oración

En Zacarías 8:20-22 tenemos una cuenta de cómo este futuro adelantamiento de la Iglesia debe ocurrir. Se cumpliría según multitudes de pueblos diferentes se resuelven a unirse en la oración extraordinaria, buscando a Dios hasta que Él se manifieste y otorgue los frutos de su presencia. Podemos observar varias cosas en particular:

1. LA NECESIDAD DE LA ORACION. Algunos suponen que la oración incluye todo el culto a Dios y que la oración es una parte del culto durante los días del evangelio cuando los sacrificios son abolidos. Por lo tanto, esto puede ser comprendido como una profecía de un gran avivamiento de religión con el culto verdadero de Dios entre Su pueblo, el arrepentimiento de la idolatría, y del crecimiento de la Iglesia.

Sin embargo, me parece razonable suponer que algo aún más especial es intentado con respecto a la oración dado que la oración no sólo es mencionado repetidas veces, pero que esta profecía refleja muchas otras profecías que hablan de un espíritu extraordinario de oración que precede ese día glorioso del avivamiento y adelantamiento de la paz y la prosperidad de la Iglesia. Refleja especialmente lo que el profeta habla  después del derramamiento del “Espíritu de gracia y de oración" como aquello que introduce el gran avivamiento religioso (Zacarías 12:10).

2. LO BUENO QUE SERÁ TRAIDO POR LA ORACION: DIOS MISMO. La Escritura dice, "Vamos a implorar el favor de Jehová, y a buscar a Jehová de los ejércitos”. Lo bueno que ellos buscan es “a Jehová de los ejércitos”, a Él Mismo. Si "buscando a Dios" significa no más que buscar el favor o la misericordia de Dios en vez de "orar ante del Señor," y “buscar a Jehová de los ejércitos” debe ser mirado como sinónimo. Sin embargo, "buscando al Señor" es utilizado comúnmente para significar algo mucho más que buscando algo de Dios. Seguramente implica que Dios Mismo es lo que es deseado y es buscado.

Así, el Salmista deseaba a Dios, anhelaba detrás de Él y lo buscaba: “Dios, Dios mío eres tú; de madrugada te buscaré; mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, en tierra seca y árida donde agua no hay; para ver tu poder y tu gloria, así como te he mirado en el santuario…Está mi alma apegada a ti… ¿A quién tengo yo en los cielos, sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra”.

El Salmista seguía seriamente detrás de Dios; su alma anhelaba detrás de Él, él extendía sus manos hacia a Él. Todos los santos de Dios tienen esto en común: ellos son ésos que buscan a Dios. “Tal es la generación de los que le buscan”. “Buscad a Dios, y vivirá vuestro corazón”, etc.  

Si esto es el sentido verdadero de esta frase “buscar a Jehová de los ejércitos”, entonces debemos comprender que Dios que se había retirado, o, como si fuera, se ocultó, volvería a Su Iglesia, otorgando los frutos de Su presencia y la comunión con Su pueblo, lo que Él frecuentemente había prometido, y por lo cuál Su Iglesia había tanto esperado.

En resumen, parece razonable comprender la frase, “buscar a Jehová de los ejércitos”, significa no solamente orando a Dios, sino buscando la restauración prometida de la Iglesia de Dios después del cautiverio babilonio y la gran apostasía que lo ocasionó son llamados "buscando a Dios, e inquiriendo por Él;" y Dios otorgando este prometido avivamiento y restauración llamado Él siendo “hallados de ellos". (Vea Jeremías 29:10-14).

Los profetas ocasionalmente representan a Dios como siendo retirado y ocultándose: “Verdaderamente tú eres Dios que te encubres, Dios de Israel, que salvas. Escondí mi rostro y me indigné”. Los profetas entonces pasan a representar al pueblo de Dios que lo busca, inquiriendo y esperando y llamando detrás de Él. Cuándo Dios contesta sus oraciones y restaura y avanza a Su pueblo, según a Su promesa, luego Él es dicho de venir y decir, “Heme aquí” para mostrarse, y ellos son dichos de encontrarlo y verlo claramente.

“Entonces invocarás, y te oirá Jehová; clamarás, y dirá Él: Heme aquí…” “Israel será salvo en Jehová con salvación eterna… no dije a la generación de Jacob: En vano me buscáis. Yo soy Jehová que hablo justicia, que anuncio rectitud…” “enjugará Jehová el Señor toda lágrima de todos los rostros; y quitará la afrenta de su pueblo de toda la tierra; porque Jehová lo ha dicho. Y se dirá en aquel día: He aquí Éste es nuestro Dios, en Él hemos esperado, y Él nos salvará; Éste es Jehová; en Él hemos esperado, estaremos alegres y nos regocijaremos en su salvación” (Isa. 58:9; Isa. 45:17,19; Isa. 25:8-9).

3. PODEMOS OBSERVAR QUIENES SON QUE SERAN UNIDOS EN BUSCAR AL SEÑOR: “Moradores de muchas ciudades... Y vendrán muchos pueblos y fuertes naciones”. Mucha gente de todo el mundo se unirá para buscar el Señor.

De la profecía, parece razonable asumir que esto será cumplido en la siguiente manera: Primero, le será dado un espíritu de oración al pueblo de Dios, inspirándolos a reunirse y orar en una manera extraordinaria, que Él ayudase a su Iglesia, mostrase la misericordia a la humanidad en general, que derramare su Espíritu, avivare Su obra, y avanzare Su reino en el mundo como Él prometió.  

Además, tal oración gradualmente se esparciría y se aumentaría cada vez más, anunciando un avivamiento de religión. Esto sería caracterizado por el culto y servicio engrandecido para Dios entre los creyentes. Otros serán despertados a su necesidad de Dios, seriamente motivándolos para clamar a Dios por la misericordia. Ellos serán llevados a unirse con el pueblo de Dios en ese buscar y servir extraordinarios a Dios que ellos ven alrededor de ellos mismos. De esta manera el avivamiento crecerá hasta que el despertamiento alcance naciones enteras y a ésos en posiciones más altas de influencia. La Iglesia crecerá para ser diez veces más grande que era antes. Verdaderamente, por fin, todas las naciones del mundo serán convertidas a Dios.

Así, “que diez hombres de todas las lenguas de las naciones, trabarán del manto de un judío” (en el sentido del Apóstol), “diciendo: Iremos con vosotros, porque hemos oído que Dios está con vosotros”. Así será cumplido, “Tú oyes la oración; a ti vendrá toda carne”.

4. TAMBIEN PODEMOS OBSERVAR LA MANERA DE LA UNIDAD SUYA EN LA ORACION. Es una unión visible y voluntaria que fue propuesta primero por algunos del pueblo de Dios con otros uniéndose fácilmente con el tiempo. Los que viven en una ciudad declararán a los de otra ciudad, “Vamos a…”, etc. Muchos de los que oyen la declaración suya no sólo se unirán con ellos sino harán la llamada para la unidad en la oración conocida todavía a otros. Como resultado, el movimiento crecerá, prevalecerá y se esparcirá entre el pueblo de Dios.

Algunos suponen que las palabras, “Yo también iré”, han de ser tomadas como las palabras dichas por el que hizo la propuesta. Él declara esto expresando su disposición y deseo para hacer lo que le pide a su oidor que haga. Pero esto es de suponer no mas de lo que es expresado en la frase, “Venid, y subamos…” misma. Me parece mas natural de entender estas palabras como siendo el consentimiento o repuesta de quien se le hizo la propuesta.

Esto es mucho más de acuerdo con el fluir del texto que representa la conformidad de gran número de personas en este movimiento. Y aunque si estas palabras así son comprendidas, debemos suponer algo comprendido en el texto que no es expresado: Esos de otras ciudades dirán, “Yo también iré”. Todavía, esto no es difícil de imaginar ya que tales tropos son comunes en la Escritura (Jeremías 3:22; Salmo 1:6,7).  

5. EN SEGUIDA, PODEMOS OBSERVAR LA MANERA EN LA QUE ELLOS CONCUERDAN EN ORAR: “Vamos a implorar” (a orar rápidamente), o, como dice en el margen: vayamos continuamente. Traducido literalmente esto significa, "vamos ir en yendo". El idioma hebreo a menudo duplica palabras para el énfasis (por ejemplo, el santo de santo significa el que es más santo). Tal duplicar de palabras también denota la certeza del acontecimiento que vendrá a pasar. Por ejemplo, cuando Dios dijo a Abraham, “y multiplicando multiplicaré tu simiente”, Dios implica que Él ciertamente multiplicaría su semilla, y lo multiplicaría sumamente.

6. POR ULTIMO, ESTA PROFECIA NOS DA UNA IMAGEN DE ESTA UNION EN LA ORACION SIENDO UNA COSA FELIZ Y ESTIMULANTE. Presentimos el placer de Dios, y los resultados se demuestran tremendamente exitosos. Del todo de esta profecía podemos inferir que es bien complaciente a Dios que muchas personas, en regiones diferentes del mundo, entren voluntariamente en una unión visible para orar en una manera extraordinaria para que esas grandes efusiones del Espíritu Santo que avanzará el Reino de nuestro Señor Jesucristo que Dios tan a menudo ha prometido sería en las últimas edades del mundo.