“Y como
hubieron orado, el lugar en
que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del
Espíritu Santo, y
hablaron la palabra de Dios con confianza” Hechos 4:31
Por los siglos la reunión de oración era
una parte
central de la vida de la iglesia, una parte imprescindible del programa
semanal. Más hoy pocas iglesias Occidentales tienen una
reunión de oración.
Lo que una vez era un énfasis mayor de actividades
de
la iglesia o ha sido relegado a lo lado e ignorado por la
mayoría de los
miembros, o ha sido prescindido enteramente. Además muchas
reuniones de oracion
de hoy en día envuelven muy poca oración. Aún en
reuniones apartadas para la
oración, otras actividades entran en tropel típicamente y
dejan poco tiempo para
la adoración, la confesión, la intercesión y la
acción de gracias al Señor. Necesitamos
preguntarnos: ¿Por qué es eso?
Cuándo yo fui convertido, hace 28 años, mi
iglesia
local tenía una reunión dinámica de varones, una
reunión de oración y alcance
vespertina cada semana. Sin embargo, la televisión había
sido introducida en el
Sudáfrica el año anterior y comenzaba a invadir sobre las
actividades de la
iglesia. La reunión varonil “fue suspendido temporalmente” porque
chocaba con "Hombre Rico, Hombre Pobre", un programa popular semanal
de televisión. (En realidad la reunión varonil nunca
más se junto de nuevo).
El alcance semanal de puerta-a-puerta fue suspendido
también, porque chocaba con el ver de televisión de
muchos. La reunión de
oración llegó a ser una reunión especial para unos
pocos miembros dedicados en
vez de la actividad semanal de la mayoría de los miembros. Se
parecía que en
las demandas diarias y las presiones del tiempo, la oración y el
evangelismo
fueron gastables.
Uno habría pensado que la iglesia tenía
pocas
prioridades más grandes que nuestra relación con Dios en
la oración y de
alcanzar en el evangelismo a nuestro vecino. Pero entonces recuerdo en
una de
las primeras reuniones de los miembros de la iglesia que yo
asistí que mientras
al mejorar la acústica de la iglesia al costo de R4,000 fue
aprobado, fue
concordado que el apoyo mensual de los misioneros de la iglesia no
podría ser
aumentado y quedo en R100. Evidentemente las misiones no era tan alta
una
prioridad como de la música.
En uno de mis primeros viajes de misión
detrás del
Telón de Hierro a Europa Oriental, uno de nuestros hermanos
perseguidos explico
cómo ellos podían reconocer los creyentes verdaderos, e
identificar delatores
plantados por el gobierno comunista: “Un
cristiano verdadero ama a Dios, un cristiano verdadero ama leer la
Biblia. Un
cristiano verdadero ama orar. Y un verdadero cristiano odia el pecado”. Entonces este pastor agregó: “Nosotros
no contamos a nuestros miembros
por cuántos asisten el servicio del domingo, pero por los que
asisten el
estudio de la Biblia y la reunión de oración”.
Por ese estandarte: ¿Cuántos cristianos
verdaderos y miembros
verdaderos tenemos nosotros?
Un hambre por la Palabra de Dios y un deseo para orar
son partes de las primeras evidencias del nuevo nacimiento. Recuerdo
que como
un nuevo cristiano pasando horas cada día en el estudio de la
Biblia y en la
oración. En el ejército y en los años tempranos de
esta misión nosotros
pasábamos noches enteras en la oración. Era completamente
natural y enteramente
agradable en verter nuestros corazones a Dios en la oración. Y
el evangelismo
fluyó naturalmente de nuestros tiempos de la intercesión.
Lo más de la Palabra
de Dios que estudiábamos lo más queríamos orar. Lo
más que orábamos lo más
grande nuestra compulsión de compartir el Evangelio con los
perdidos alrededor
de nosotros.
Esto es lo que la iglesia primitiva experimentó.
Cuando ellos laboraban en la oración intensiva y sincera, ellos
fueron llenados
con el Espíritu Santo. Entonces ellos salieron y proclamaron la
Palabra de Dios
con confianza (Hechos 4:31).
La Iglesia es llamada a ser "casa de
oración será llamada por todas las gentes”. La
intercesión, el evangelismo y las misiones deben ser una parte
imprescindible de
cada congregación.
El profeta Samuel describió la omisión de
oración como
un pecado (1 Samuel 12:23). El Reformista Juan Knox oró: “¡Dame Escocia o me muero!” No es maravilla que
María, Reina de los
escoceses declaró que ella estaba más atemorizada de las
oraciones de Juan Knox
que de un ejército de diez mil.
La Biblia coloca gran énfasis en la
oración:
“Orad sin cesar”
1 Tesalonicenses 5:17
“Buscad
á Jehová y su fortaleza;
Buscad su rostro continuamente” 1
Crónicas 16:11
“Y me
buscaréis y hallaréis, porque
me buscaréis de todo vuestro corazón” Jeremías
29:13
“Examíname,
oh Dios, y conoce mi
corazón: Pruébame y reconoce mis pensamientos: Y ve si
hay en mí camino de
perversidad, Y guíame en el camino eterno” Salmo
139:23,24
“Velad y
orad, para que no entréis en
tentación: el espíritu á la verdad está
presto, mas la carne enferma” Mateo 26:41
“Y
propusoles…que es necesario orar
siempre, y no desmayar” Lucas 18:1
“Pedid, y se
os dará; buscad, y
hallaréis; llamad, y se os abrirá”
Mateo
7:7
“Y no me
invocaste
á mí, oh Jacob; antes, de mí te cansaste, oh
Israel” Isaías
43:22
“Y nadie hay
que invoque tu nombre,
que se despierte para tenerte” Isaías
64:7
“…cayeron
todos sus reyes: no hay
entre ellos quien á mí clame” Óseas
7:7
“¿No
tienen conocimiento todos esos
que obran iniquidad?... A Dios no han invocado” Salmo 53:4
“Los pastores
se infatuaron, y no
buscaron á Jehová: por tanto no prosperaron, y todo su
ganado se esparció” Jeremías
10:21
“Los que no
buscaron á Jehová, ni
preguntaron por él”
Sofonías 1:6
“Todo
aqueste mal vino sobre nosotros: y no hemos rogado á la faz de
Jehová nuestro
Dios, para convertirnos de nuestras maldades, y entender tu verdad” Daniel 9:13
La omisión de la oración es un pecado de
raíz. Para
invertir esta tendencia desastrosa necesitamos dar la atención a
la Palabra de
Dios, estudiar las Escrituras, orar los Salmos, voltearnos de nuestros
pecados,
y buscar al Señor.
“Si se
humillare mi pueblo, sobre los cuales ni nombre es invocado, y oraren,
y
buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo
oiré
desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su
tierra” 2
Crónicas 7:14
“Orando en
todo tiempo con toda deprecación y súplica en el
Espíritu, y velando en ello
con toda instancia y suplicación por todos los santos” Efesios 6:18
Si usted está demasiado ocupado para orar entonces
usted esta más ocupado de lo que Dios quiere que estés.
No hay nada más allá
del alcance de la oración sino aquello que está fuera de
la voluntad de Dios.
“Si
estuviereis en mí, y mis palabras estuvieren en vosotros, pedid
todo lo que
quisiereis, y os será hecho” Juan 15:7
Dr.
Peter
Hammond, Frontline Fellowship