Jonatán Edwards: Teólogo del Avivamiento
Por Erroll
Hulse
Traducido por
Lasaro
Edwards era
un puritano en la
teología y la práctica. Él no sólo estaba
completamente de acuerdo con los puritanos
en su teología Reforma de la salvación pero
compartía el énfasis de ellos en la
centralidad de la cristiandad práctica y de experiencia. La
mente brillante y
agudeza exegética reparable de Edwards lo equipaba para la tarea
de describir y
defender los avivamientos.
En total,
Edwards escribió cinco
tratados sobre el avivamiento. El primero fue Una
Narrativa de Conversiones Sorprendentes, que describe el
avivamiento
en Northampton en 1735 en el cuál trescientas almas fueron
añadidas a la
iglesia. El segundo fue Los Pensamientos
sobre el Avivamiento en Nueva Inglaterra (1740); el tercero, Las Marcas Distintas de una Obra del
Espíritu de Dios (1741); el cuarto, Una
Historia de la Obra de Redención (1744) y el quinto, el cual
fue su trabajo
más profundo y más completo, Los Afectos
Religiosos (1746).
A estos
tratados, debemos de agregar
la biografía de Brainerd porque se describe un avivamiento entre
los indios. En
este trabajo Edwards acentuó la gracia soberana de Dios, ya que,
hablando
humanamente, allí no se veía ninguna esperanza de todo
para que el evangelio
penetrara las tinieblas y la enemistad que se agarraba de los indios en
el
vicio de Satanás.
Jim Packer,
en un papel dado en la
Conferencia Puritana en Londres en 1961, resumió
útilmente la enseñanza de
Edwards sobre el avivamiento bajo tres cabezas, que, con unos pocos
comentarios
principales de explicación, son manifestados en los
párrafos siguientes.
1. El
avivamiento es una obra
extraordinario de Dios el Espíritu Santo que vigoriza y propaga
la piedad
cristiana en una comunidad. El avivamiento es una obra extraordinario
porque
marca la reversión brusca de una tendencia y el estado
establecidos de cosas
entre los que profesan ser el pueblo de Dios. En imaginar a Dios
reviviendo Su
Iglesia es de presuponer que la Iglesia ha crecido previamente
moribunda y se
ha dormido.
2. Los
avivamientos tienen un lugar
central en los propósitos revelados de Dios. "El fin de Dios en
crear el
mundo," declaró Edwards, "fue para preparar un reino para Su
Hijo
(porque Él fue designado el heredero del mundo)." Este fin es de
ser
realizado de primero por Cristo cumpliendo la redención en el
Calvario, y luego
por los triunfos de Su reino. Así, según Edwards, "Todas
las
dispensaciones de la providencia de Dios de hoy en adelante (desde la
ascensión
de Cristo), aún hasta la consumación final de todas las
cosas, son para dar a
Cristo Su recompensa, y cumplir Su fin en lo que Él hizo y
sufrió en la
tierra".
Un dominio
universal es prometido a
Cristo, y en el ínterin, antes de la consumación final,
el Padre aplica esta
promesa en parte por efusiones sucesivas del Espíritu. Por lo
tanto, los
avivamientos demuestran la realidad del reino de Cristo a un mundo
escéptico y
sirve para extender sus límites entre los enemigos de Cristo.
3. Los
avivamientos son los más gloriosos
de todas las obras de Dios en el mundo. Edwards insistió en esto
para
avergonzar a los que no profesaron interés en el despertamiento
divino que
había venido a Nueva Inglaterra. Él creía que
ellos insinuaban por su actitud
que la mente del cristiano más podría ser ocupada
provechosamente con otros
asuntos:
Tal obra es,
en su naturaleza y
clase, la más gloriosa de cualquier obra de Dios cualesquiera.
Es la obra de la
redención (el gran fin de todas las otras obras de Dios, y de la
cual la obra de
la creación fue pero una sombra). Es la obra de la nueva
creación, que es
infinitamente más gloriosa que el viejo. Soy intrépido
para decir que la obra
de Dios en la conversión de un alma. . . es una obra más
gloriosa que la
creación del universo material entero.
Habiendo
resumido el tema en general
en estos términos, Edwards también trató con dos
asuntos particulares
relacionados al avivamiento que son especialmente pertinentes para
nosotros
hoy: Las tácticas de Satanás en los avivamientos y el
papel de la oración en el
avivamiento.
Las Tácticas de Satanás en Avivamientos
1. El primer y peor enemigo de los avivamientos es el
orgullo espiritual.
El adversario es el príncipe del orgullo. Edwards
declaró, “[El orgullo] es la
puerta principal por el cual el diablo viene a los corazones de los que
son
entusiastas para el adelantamiento de la religión. Es la cala
principal del
humo del pozo del abismo". Dado a instrumentos humanos la gloria debida
a
Dios es sólo una maldición de ser evitada.
Edwards
instaba la necesidad de la
humildad y citaba el Salmo 25:9: “Dirige
a los humildes en la justicia, Y enseña a los humildes su
camino” (NBLH). Él
indicó que el hombre espiritualmente orgulloso está
más allá de la corrección
porque él se estima de ya estar lleno de la luz espiritual.
2. El
segundo peligro que
Edwards advertía contra eran las profecías y las visiones
que personas
reclamaban de haber recibido por la inspiración directa.
Él indicó que, por la
aceptación poco exigente de tal noción, el diablo tiene
una puerta grande
abierta para él. Una vez que este principio de la
inspiración es aceptado,
Satanás tiene la oportunidad de tener su palabra considerada
como la regla
infalible, con lo cual trayendo rápidamente la Biblia en el
descuido y el
desprecio.
Porque
niveles elevados de la
experiencia espiritual son comunes en los avivamientos, la
tentación viene para
hacer más de las experiencias internas apasionadas de lo que es
justificado.
Satanás especialmente tentará a algunos pensar que ellos
son convertidos porque
son condenados del pecado, pero la convicción no es lo mismo
como el
arrepentimiento.
Edwards
indicó que la experiencia
interna es una cosa mezclada. No es necesariamente pura y sin
interés. Aún las
experiencias espirituales más elevadas pueden tener defectos.
Con la percepción
retrospectiva, las experiencias apasionadas a menudo pueden ser
reconocidas
como teniendo elementos carnales. La verdad que la última prueba
de la
experiencia genuina es el fruto del Espíritu y de la
práctica sana cristiana es
establecido firmemente en su tratado Los
Afectos Religiosos, donde el tema de la experiencia es analizada
extensamente.
La Oración para el Avivamiento
Aparte de su tratado El Tratar
Humilde que procuraba promover el concierto de la oración
para el
avivamiento, Edwards enfatizaba la importancia de la intercesión
en Pensamientos Sobre el Avivamiento. Él
razonó allí que la obra grande y gloriosa que
había sido presenciado en el Primer
Grande Despertamiento era en sí mismo un motivo principal para
todavía orar por
más grandes cosas. Él pasó a mantener:
Es la
voluntad de Dios que las
oraciones de Su pueblo deben ser un medio principal grande de continuar
los
diseños del reino de Cristo en el mundo. Cuando Dios tiene algo
muy grande en
cumplir para Su Iglesia, es Su voluntad que allí lo debe
preceder las oraciones
extraordinarias de Su pueblo, como es manifiesto por Ezequiel 36:37: “Aun seré solicitado de la casa de Israel,
para hacerles esto”. Y es revelado que, cuando Dios
está a punto de cumplir
grandes cosas para Su Iglesia, Él empezará por un
derramamiento notable del
espíritu de gracia y súplica (Zacarías 12:10 -
NBLH). Si no habemos de esperar
que el diablo debe salir de una persona en particular, bajo una
posesión
corporal, sin la oración extraordinaria, ni sin la
oración y el ayuno, ¡cuánto menos
debemos esperarlo que sea arrojado de la tierra y el mundo sin ello!
¿Cómo, entonces,
debemos orar por el avivamiento mundial? Cuando ya lo hemos visto, si
el diablo
es de ser arrojado de sus fortalezas, habrá la necesidad para la
oración y el
ayuno por la Iglesia.
Edwards
tenía una visión extensa
para el mundo. Si Edwards pudiera haber leído lo que es ahora un
libro al lado
de la cama para muchos, a saber Operación Mundial, él
habría estado asombrado.
Ahora tenemos a nuestra orden el conocimiento en detalle de cada
nación y provincia
bajo el sol, cuarenta a cincuenta veces más que podrían
haber sido reunidas en
el año 1750.
¿Cómo
debería esto afectar la manera
como oramos? Parte de la respuesta es que deberíamos responder a
las
necesidades que nos rodean. Es de mucha ayuda de la información
preparada
cuidadosamente, nación por nación, de preceder tiempos de
oración. Deberíamos
pensar en términos de mucho más tiempo dedicado a tales
ejercicios y para las
iglesias venir juntos para temporadas especiales de oración.
Conclusión
Cuando oramos, es importante apreciar que mientras los
principios
implicados en el avivamiento son siempre los mismos, sin embargo Dios
se mueve de
modos inesperados. Él obra de varios modos en sociedades
diferentes, y cada
avivamiento tiene sellado en ello “Hecho en el Cielo.” Este
aspecto de la
originalidad divina es importante. En su tiempo y en su estilo, cada
avivamiento tiene el genio divino como su Sello. Cuando miramos a los
avivamientos
en la historia, somos obligados de hacernos para atrás y decir,
“Esto no podía
haber sido hecho por hombres, ni podían los hombres en su mejor
alguna vez
haber concebido tales creaciones espirituales - que es lo que los
avivamientos
verdaderos son en esencia.”
Seguramente,
esto es nuestra
responsabilidad no sólo para orar por los avivamientos sino
también prepararnos
teológicamente para ellos. En este aspecto los escritos de
Edwards son muy
útiles. Como él tenía la gloria de Dios para ser
el supremo fin de todas las
cosas, así nosotros también. “Porque
de
él, y por él, y en él, son todas las cosas. A
él sea gloria por los siglos.
Amén” (Romanos 11:36).
Erroll Hulse,
Give Him No Rest,
Evangelical Press. Used
with permission.